En la costa oeste de los
Estados Unidos, en el área de los Montes Apalaches, sitio en el cual, en los
nacientes años cuarenta se daba inicio a una corriente musical con marcadas
influencias extranjeras y que fue bautizada como Bluegrass, que para los
especialistas es la génesis del Country, referente obligado del folclor en la
Unión Americana, cuyos instrumentos de ejecución son el banjo, el violín, la
mandolina, la guitarra y el contrabajo, con unas marcadas voces que entonan canticos
donde los temas predilectos son el drama y el amor. A miles de kilómetros de
distancia en el noroeste europeo en algunos pueblos de Bélgica, este ritmo
tiene un nicho de seguidores y de personas que interpretan el Bluegrass con la
misma calidad de los nativos norteamericanos. Esta contagiosa música es el
telón de fondo de una historia que reúne a dos seres en universos distantes, en
orillas separadas, en lo que tiene que ver con sus creencias religiosas,
políticas y espirituales, pero que encuentran ese pedregoso camino de superar
esas diferencias y conjugar un amor donde grandes altibajos entre la felicidad
y el dolor, no solo los pondrán a prueba como pareja, sino donde descubrirán de
que están hechos cada uno tratando de lidiar con la traumática enfermedad de
Maybelle, la hija fruto de esta unión.
En una historia no lineal
que va dando saltos en un lapso de 8 años, seremos testigos del romance que
conforman Didier, un ateo amante de la cultura norteamericana con una solitaria
vida que transcurre entre su banda de Bluegrass y su casa rodante, y Elise, una
espiritual y creyente rubia, fanatica de los tatuajes que adivinamos no ha sido
afortunada en sus relaciones anteriores; No podríamos hablar de amor a primera
vista, pero una vez estos personajes se conocen, ninguno podría negar el fuerte
magnetismo que los acerca. Lo que viene a continuación es una creciente y
desbordada pasión donde el entendimiento en el sexo es casi perfecto. Cuando un
embarazo no planificado hace tambalear la estabilidad de la pareja, el
nacimiento de Maybelle, afianza los lazos de Didier y Elisa, hasta que aparece
una maldición llamada Cáncer que ataca inmisericordemente la humanidad de esta
pequeña; lo que sigue es un viacrucis de dolor y remordimientos al interior de esta familia, donde afloran
esos debates éticos y religiosos que nos sugieren reflexionar acerca de la
fragilidad no solo del alma humana, sino tambien del amor.
The Broken Circle Breakdown,
El Circulo del Amor se Rompe, es un largometraje que viene precedido de varios
reconocimientos en diferentes festivales alrededor del planeta incluyendo la
Berlinale y Tribeca, aunque esta
situación supondría un film muy atractivo, la sensación que deja es simplemente
de un relato forzado, con unos personajes medianamente creíbles, abundante en
situaciones facilistas que manipulan con recursos de melodrama los sentimientos
del espectador, llevando el dolor a un nivel insano de saturación, con unos
innecesarios saltos en el tiempo que en lugar de aportar, sacan al publico de
la historia, y aunque es una coproducción entre Bélgica y Holanda, se ve una
clara reverencia por parte de los realizadores de agradar a la audiencia de los
Estados Unidos a través de la música, en una clara muestra de su objetivo con
miras a los Oscar de 2014.
FICHA
TÈCNICA
Título original: The Broken
Circle Breakdown (El Circulo del Amor se Rompe)
Año: 2012 Bélgica, Holanda.
Estreno: Enero de 2014
Duración: 111 minutos
Géneros: Drama Música
Director: Felix Van Groeningen
Reparto: Johan Hendelberg,
Veerle Baetens, Nell Cattrysse.
Calificación (en la escala de 1 al 5): 2